TDAH en adultos

En la actualidad hay pruebas científicas de que dos tercios de los niños con TDAH seguirán sufriéndolo cuando crezcan, lo que significa entre un 4% y un 5% de los adultos (Barkley, 2010).

El diagnóstico en adultos resulta complicado debido a la comorbilidad, es decir, la coexistencia con otras patologías psiquiátricas, ya que los síntomas del TDAH se pueden solapar con los de los otros trastornos como trastorno por abuso de sustancias, trastornos de ansiedad y del ánimo.

Algunos síntomas que podrían ser una manifestación de TDAH sin diagnosticar son:

  • Problemas de concentración
  • Dificultad para prestar atención
  • Falta de organización
  • Dificultades para planificar
  • Dificultades para la resolución de problemas
  • Imposibilidad para controlar emociones
  • Son personas enérgicas, en movimiento constante, y en general muy comunicativas.

Algunos comentarios de adultos con TDAH suelen ser:

“El tiempo se me va de las manos y no puedo aprovecharlo como los demás adultos.”

“Mi mente y mi vida son un desastre. Casi nunca puedo organizarme en el trabajo o en cualquier otra actividad como hace cualquier otro adulto que conozca.”

“Sé que no paro de cambiar de una cosa a otra, de un proyecto a otro, y esto vuelve locos a todos los que trabajan conmigo. Pero tengo que hacer las cosas en cuanto pienso en ellas, porque si no, se me olvidan y nunca las termino.”

Los problemas para administrar su tiempo no sólo son causa de TDAH, pero si experimenta algunas de las dificultades descritas en los testimonios anteriores, es posible que el TDAH sea el culpable. Si es así, hay muchas cosas que puede hacer para mejorar su vida.

Según Barkley (2010) las siguientes preguntas podrían servir para comenzar un autodiagnóstico,

  • ¿Tiene dificultades para concentrarse?
  • ¿Se distrae fácilmente?
  • ¿Se considera muy impulsivo?
  • ¿Tiene dificultades para ser organizado?
  • ¿Se ve incapaz de pensar con claridad?
  • ¿Tiene la sensación de tener que estar siempre ocupado haciendo muchas cosas y casi nunca ser capaz de terminarlas?
  • ¿La gente dice que habla mucho?
  • ¿Le cuesta escuchar atentamente a los demás?
  • ¿Interrumpe a los demás cuando están hablando o haciendo algo y después desearía habérselo pensado dos veces?
  • ¿Le parece que su voz suena por encima de la de los demás?
  • ¿Tiene dificultades para ir al grano cuando habla?
  • ¿Se siente intranquilo a menudo?
  • ¿Se le olvidan las cosas que tiene que hacer pero que no son urgentes?

“Aunque solo un análisis profesional podría decirle con certeza si padece TDAH, cuantas más respuestas afirmativas haya dado a las preguntas de arriba, más probable será que sufra este trastorno.”

Limitaciones típicas en la adolescencia y la edad adulta:

  • Bajo rendimiento laboral
  • Cambios de trabajo frecuentes
  • Comportamiento sexual irresponsable, embarazo adolescente y enfermedades de transmisión sexual
  • Conducción temeraria (velocidad, accidentes frecuentes)
  • Dificultad para administrarse (gasto impulsivo, uso excesivo de la tarjeta de crédito, impago de deudas, incapacidad para ahorrar)
  • Problemas en las relaciones amorosas o de pareja

Menos comunes, pero también notables:

  • Actividades antisociales (mentir, robar, buscar pelea), a menudo asociadas con un mayor riesgo de consumo y abuso de drogas ilegales
  • Estilo de vida no muy sano (poco ejercicio; entretenimiento sedentario; obesidad, atracones, bulimia, malos hábitos alimenticios; abuso de nicotina y alcohol).

El TDAH en adultos es diferente al TDAH en niños. En parte porque hay una notable reducción de la sintomatología hiperactiva respecto al déficit de atención. En el paso de la infancia a la edad adulta, disminuyen los síntomas de hiperactividad que se pueden manifestar en inquietud, mientras que los síntomas de inatención se suelen manifestar en dificultades a la hora de llevar a cabo tareas (cumplir plazos de entrega, centrarse en una tarea concreta…) que pueden afectar su funcionalidad en varios aspectos de la vida.” (Faraone, Biederman, MIck , 2006)

Consideramos sumamente importante un análisis minucioso de los diferentes factores determinantes de la posibilidad de estar afectados por TDAH y recomendamos acudir a los profesionales especialistas en el tema, ya que una evaluación diagnóstica y un tratamiento adecuado podrían mejorar la calidad de vida de las personas que lo padezcan y favorecer la comprensión y apoyo de sus entornos familiares y sociales.

Autora: Sandra Zucas Alonso

Brain Dynamics. Todos los derechos reservados

Autor foto de portada: Rennett Stowe

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